domingo, 14 de julio de 2013

Amor Perdido


Hola a todos, me he dado un tiempo para ponerles mi historia en mi blogs.  Esperó les guste.






                 Amor Perdido
                   Solange Álvaz

Cinco años habían pasado desde la última vez que Tommy estuvo en su pueblo natal. Cinco años en los que sufrió y perdió sus deseos de vivir. En los que finalmente gracias a la ayuda de su padre pudo salir de la profunda depresión en la que cayó. Y todo por su primer amor, o tal vez sería mejor decir el rechazo cruel de su primer amor.
Cada vez que recordaba el estúpido día se le llenaban los ojos de lágrimas. Rayos, le molestaba sentir estos sentimientos a flor de piel. Inhaló profundo, dejando que su mente lo llevase al pasado. Recordando como si fuese ayer a esa persona que tanto cambió su vida.
Parecía una estupidez ahora, pero en su momento tuvo repercusiones épicas, casi lo llevó al suicidio. Era increíble como la mente de un adolescente era tan extrema, donde para él sólo existía su mundo, un mundo creado en la fantasía. Y creciendo día a día en su mente y corazón. Daba gracias que su padre lo amara tanto, que hubiese velado por él y lo sacara del pueblo. No hubiese soportado ver día a día a Lucien Matthew, profesor de Matemáticas. En su vieja escuela.
Recordaba el día que Lucien llegó a remplazar a la señora Spooth. Verlo entrar en el salón de clases lo dejó sin aliento, era tan guapo, sexi y muy varonil. Quedó encandilado. No podía dejar de verlo, totalmente pendiente de cada movimiento y palabra de éste. Dios, fue choqueante para él caer enamorado de otro hombre por primera vez. Tenía casi dieciocho años, y se encontró buscando pretextos para hablarle. Sólo para tener el placer o el sadismo de verlo sin poder hacer nada.
Al principio Lucien Matthew había sido amable y lo trató como se trata a un cachorro, luego era amable, pero distante. Esto lo dejaba pasar y veía sólo lo que su mente enamorada quería ver.
Tommy quería saber todo sobre su nuevo héroe. Dios, como lo había amado, hubiese hecho lo que el hombre le hubiese pedido, pero él nunca le pidió nada. Y finalmente él empezó a ignorarlo. Eso sí que le molestaba, y hasta dolía un poco, pero en su confusión no veía nada malo. Por lo que siguió adelante, buscando el momento y el lugar para encontrar a solas al hombre.
Pasó casi un mes y el profesor Matthew era cada vez más distante y frío. Esto finalmente lo quebró y decidió tirar sus cartas sobre la mesa. No aguantaba más, quería saber qué sentía Lucien. Ya había esperado bastante por su amor. Un día al encontrarlo solo en una sala de clase, se acercó sigilosamente. Al verlo, el hombre levantó la vista y se levantó de su asiento. Lo miró extrañado al encontrarlo en el salón, ya que era de un curso más bajo. Tommy tomando valentía tan propia de la juventud, se acercó sin decir nada frente al hombre y dejándose llevar por un impulso, le robó un beso a Lucien, que se encontraba mirándolo con desconfianza. Cuando se abalanzó hasta él, sintió como se puso rígido. Por lo que perdió parte de la valentía que había tenido.
Sólo de recordar ahora la furia reflejada en los ojos del hombre, se le encogía el corazón. La respuesta no se hizo esperar. El profesor Lucien lo tomó de un brazo y lo empotró contra la muralla, con furia y rudeza. El dolor del golpe de su cuerpo impactando en la muralla y la dureza de cómo lo sujetaban esas rudas manos, lo sacó de su burbuja, asustándolo. Había soñado tantas veces con esas manos acariciándolo, ese cuerpo amándolo. Y ahora éste estaba castigándolo. Se equivocó, ya no podía retroceder, sólo enfrentar lo que provocó.
—La próxima vez que te me acerques te sacaré lo hombre a golpes. Mantente alejado de mí. Si estás buscando alguien que te dé por culo, busca por otro lado, que no sea yo —estas palabras fueron dichas con tanta rabia que cada una de ellas dañó al joven muchacho enamorado, dejándolo como un pobre despojo. No era capaz de mirar al hombre mayor a la cara. Cuando sintió que lo soltó, se dejó ir, alejándose; huyendo del dolor. Sin atreverse a mirar atrás… con cada fibra de su ser llorando, su corazón afligido. Su mente en ese momento era una neblina. Su alma rota. Impactada. Sólo continuó caminando, lejos, cada vez más lejos. Su mente de niño—hombre en conflicto. Meses de vivir enamorado de una ilusión, del amor unilateral y ahora le explotaba el desengaño de golpe.
Salió de salón de clase, sin mirar nada alrededor. El mundo en ese momento no existía para él. Salió de la escuela y caminó por las calles. No supo cuánto caminó, ni cuánto tiempo pasó. Solo. En estado de sonambulismo.
Hasta que su padre se preocupó porque no llegaba y salió a buscarlo. Lo encontró a orillas de la carretera caminando pero totalmente ido. La preocupación de su padre fue tal que detuvo su camioneta y salió a buscarlo al ver que su hijo no respondía.
—Hijo… —en un principio el joven no asimilo nada, sólo después de varios intentos por parte de su padre, él reacciono—. ¿Qué sucede, chico? cuéntale a papá.
Con estas palabras pronunciadas por su padre él rompió a llorar y lo abrazó. Su padre lo subió a la camioneta y lo dejó llorar. Cuando estuvieron en casa su padre hizo que le comentara lo que había pasado. Tommy se lo contó todo, con algo de temor por la reacción de su papá, pero él sólo lo había tomado en sus brazos y lo había abrazado, diciéndole que dejara todo en sus manos, que ya solucionaría el problema para que no tuviese que ver más al Profesor Lucien Matthew.
Y su padre cumplió, terminó sus estudios como estudiante libre y sólo regresaba al colegio a dar exámenes con el director. No fue fácil, su mente no ayudaba mucho. Pasaba largos períodos de tiempo encerrado en su habitación, mirando al vacío, sin ánimos de nada. Se obligó a sí mismo a sumergirse en los estudios. Fue muy difícil. La concentración no hacía nada por ayudarlo. Pero lo logró. Por su padre puso todo el empeño para no defraudarlo.
Una vez que se graduó, su padre lo hizo postular a la universidad en otra ciudad y él también pidió el traslado en su trabajo. Por lo que empezaron una nueva vida, lejos de los recuerdos que destruían el ánimo de Tommy.
Durante ese tiempo su padre enfermó de hipertensión, por lo que ya no pudo hacer ciertos trabajos en la construcción, trataban de cuidarse mutuamente. Tommy se volvió silencioso, desconfiado e incrédulo. No hizo amigos, vivió sólo para los estudios y alcanzar una meta. Su corazón se fue endureciendo, con el correr de los años. Convirtiéndolo en un hombre inalcanzable. Donde no había tiempo para el amor.
Y aquí se encontraba ahora, cinco años después, en su pueblo natal. Su padre había muerto un mes atrás de un infarto cardiaco. Y antes de morir le pidió que volviese donde las cosas se habían torcido y que solucionara lo que tenía pendiente, aunque sólo sea para llamar imbécil en la cara a Lucien Matthew.
Miró a su alrededor e hizo una mueca al ver que casi nada había cambiado, la plaza seguía exactamente igual, la señora Rivera continuaba tomando su siesta de las cuatro sentada bajo el viejo árbol que tantas historias guardaba. Hasta estaba seguro que si buscaba en su corteza encontraría el tallado que había hecho con su cuchillo de bolsillo donde ponía “Lucien te amo”. Suspiró al darse cuenta de lo tonto que había actuado, realmente la adolescencia era cabrona.
El aroma en el aire era el mismo, inspiró y cerró los ojos, identificando los aromas de los distintos árboles que rodeaban la plaza.
Recién graduado de ingeniería en construcción, se estaba tomando este tiempo por su padre, que en vida le dio todo su apoyo y amor, ayudándolo a ser persona nuevamente y no ese desecho de joven que salió de este pueblo. Por su padre se quedaría un mes y luego retomaría su vida y cerraría el capítulo que tenía su vida en suspenso. Realmente el primer amor podía ser lo más bello o lo más maldito que podía suceder a alguien. Lo peor es que su amor fue unilateral, y con un final humillante.
Bajó del vehículo y fue hasta los asientos de la plaza, se sentó al sol, buscando calor. Miró todo a su alrededor. Había muchas madres con sus niños. Le llamó la atención un pequeño niño que recién estaba aprendiendo a caminar, sonrió al ver que tenía el mismo cabello de Lucien, no podía ver el color de sus ojos, pero el pequeño se lo recordaba. No podía creer que aún ahora su corazón retumbaba desbocado sólo en pensar en el hombre. ¿Qué sería de su antiguo amor? Después había sabido que estaba casado.
Él, como había vivido en una burbuja de amor, nunca se dio cuenta o simplemente no se quiso enterar. Se sentía un poco culpable, pero no tanto. A lo mejor tenía varios hijos.
Volviendo su atención a su entorno vio cuando el muchachito salió corriendo hacia la calle, por lo que se levantó corriendo impulsado por la adrenalina, no se detuvo hasta tener al niño en brazos alejándolo del peligro. Suspiró soltando el aliento y abrazó al muchacho. Se sentía tan pequeñito en sus brazos, frágil. Miró hacia donde estaban vehículos circulando y se estremeció al pensar en lo que pudo haberle pasado a ese dulce niño.
—Uff cosita… no lo vuelvas a hacer. Pudiste lastimarte —el niño lo miró con sus grandes ojos entre asustado y maravillado. Lo llevó hasta donde estaba la mujer algo preocupada.
—Este jovenzuelo quería aventuras —dijo acercándose sonriendo y entregándole el niño a la mujer.
—Ufff. Gracias, Lucky es terrible, cuando no caminaba, todos deseaban que caminara para que no fuese tan dependiente, pero ahora todo es un peligro para él, se escapa, llega a lugares que antes no tenía acceso… ohhh definitivamente estaba muy bien sin caminar —parloteó la mujer pálida y aún algo asustada.
—Pobre, para él todo es una fuente de juegos y descubrimientos.
—Sí, lo es. Lo malo es que me tiene loca a mí y a su padre. Te juró que a Lucien le da terror que lo traiga sola al parque o la plaza —dijo la mujer divertida, sin darse cuenta como el joven frente a ella retuvo el aliento y se puso rígido.
—¿Lucien Matthew? —logró preguntar reteniendo el aliento.
—Sí, ¿lo conoces? —respondió maravillada la joven mujer.
—Sí, fui su alumno en la segundaria —dijo diplomáticamente.
—Ahhh, pues sigue dando clases, sólo que ahora en la universidad.
—Ohhh.
—Le gusta más dar clases a chicos más grandes, dice que se toman más en serio las materias —la joven mujer sonrió al ver que Lucky estaba haciendo duros esfuerzos para lograr que su héroe del rescate lo tomará en sus brazos—. Le gustaste. No suele darse con gente que recién conoce. ¿Te molestaría tomarlo?, estoy segura que hará berrinche hasta obtenerlo que quiere.
—Mmmm… un joven que sabe lo que quiere, ven acá, amiguito —dijo Tommy tomando en sus brazos al niño, quien se aferró a su cuello y besó su mejilla. Con sus pequeños brazos rodeándolo, sus manos sujetándolo firmemente. Nunca antes tuvo un niño cerca. Se sentía tan bien. El recibir cariño sin antes haberlo mendigado. Sintió un pequeño calor invadir su corazón, llegando a desentumecer su corazón dolorido y resquebrajado. Por lo que libremente envolvió al niño en un abrazo, haciéndolo reír feliz de que su nuevo héroe lo acariciara.
—Ohhh… mira quien viene ahí —dijo la mujer contenta indicando hacia sólo unos metros de donde estaban ellos. Tommy se volvió con el niño aún abrazándolo y se quedó asustado y pálido al ver a Lucien a sólo unos pasos. Frunciendo el ceño al verlo con su hijo. Tommy se soltó cuidadosamente del niño, con cuidado para que no se asustara y se lo entregó a la mujer. El niño protestó al ver que lo alejaban de sus brazos.
—Disculpa… tengo que irme… este… fue un placer conocerte —dijo balbuceante, sólo queriendo escapar.
—Pero… ¿no te quedarás a saludar a Lucien? —la mujer recibió al niño y miró contrariada al joven y luego a Lucien. Tommy se dio media vuelta y rápidamente se dirigió hasta su auto. Creyó lograrlo hasta que sintió la voz de su antiguo amor llamarlo. No quería parar, pero este llegó donde él y le impidió escapar.
—Tommy… espera, ¿hace cuánto que estás acá? —preguntó suavemente el hombre, reteniéndolo firmemente con una mano en el hombro.
—Sólo acabo de llegar… y ya me voy. No sabía que era tu hijo. Yo… mejor me voy —balbuceó angustiado, sin saber cómo reaccionaría Lucien.
—No aún, déjame hablar contigo. La última vez que supe de ti fue hace cinco años. Yo tengo que aclararte algo.
—No hay nada de qué hablar —dijo Tommy contrariado y molesto. Miró hasta donde había estado la mujer con el niño—. ¿No se molestara tu mujer de que hables con un maricón? —susurró en forma dura, recordándole al otro como lo había tratado años atrás.
—Ella no es mi mujer, es sólo la chica que cuida de mi hijo. Mi esposa murió, Tommy, hace año y medio. Cuando nació Luc.
—Rayos… lo siento —miró extrañado a su ex amor—. Pero no se dé que querrías hablar conmigo.
Lucien miró a ambos lados de la plaza antes de hablar.
—¿Este es tu auto? —Preguntó indicando el vehículo junto al joven—. Yo ando sin el mío. Vamos a un lugar más privado a hablar.
Tommy frunció el ceño pero sacó el seguro del vehículo e invitó a Lucien a subir. No sabía a qué se debía este cambio en el hombre, lo tenía confundido. Odiaba cuando no sabía que terreno pisaba. Optó por callar y ver qué sucedía. En silencio los condujo sin querer hasta su rincón preferido en este pueblo, un riachuelo que muy pocos conocían, era muy privado. Detuvo el auto y bajó en silencio. Fue hasta la orilla del río y vio correr el agua, seguía estando tan hermoso como cuando venía por las tardes después de clases. El pasto rodeaba el lago, y frondosos árboles se erguían dándole una sensación de privacidad. Inspiró el aire que invadió sus sentidos, le encantaba esto. No se dio la vuelta para reconocer al otro hombre, pero lo sentía muy cerca.
—¿Qué querías hablar conmigo? —preguntó sin volverse, dándole la espalda, no sabía si tendría el valor de enfrentarlo. Era más difícil de lo que imaginó. No esperó que los sentimientos que creía haber enterrado, volvieran a él como un golpe.
—Tommy… primero que nada, quería pedirte perdón —dijo el hombre suavemente, pendiente de cada movimiento del joven—. Sé que te lastimé. Te busqué para hablar contigo, pero ya nunca apareciste en clases. Luego te retiraste. ¿Fue por mí? ¿Tanto daño te hice?
—Tú me cagaste la vida —se volvió bruscamente Tommy quedando frente a Lucien, luego hizo una mueca agridulce y rodó los ojos—. Al menos en ese momento lo hiciste. Estaba tan estúpidamente enamorado de ti… mi primer amor… y este me manda a trompadas lejos de él —cada palabra fue arrancada de su interior, brusca, cruda. Buscando causar daño, pero a la vez limpiando su corazón atormentado.
—En ese tiempo estaba casado, y mi esposa estaba enferma de cáncer —Lucien colocó sus manos sobre los hombros de Tommy y lo obligó a mirarlo a los ojos—. Tú también me interesabas, Tommy, pero lo veía como una traición a la mujer que estaba conmigo, la que cada día luchaba por estar viva. No podía sólo dejarme llevar por lo que sentía por un hermoso muchachito. Además, estaba el factor que eras estudiante y menor de edad. Necesitaba el trabajo, el tratamiento de Eva era costoso. No podía arriesgarlo todo por un enamoramiento. Perdóname si te lastimé —dijo esto último en un susurro, y levantando su mano derecha para acariciar el rostro del muchacho con el dorso de sus dedos.
—No era sólo un enamoramiento… yo te llegué a amar… y después de eso quise morir. Sólo mi padre supo ver y me alejó del dolor —relató angustiado, recordando todo lo que pasó en ese periodo de tiempo.
—Como me gustaría retroceder el tiempo. Sé que debes odiarme. Nunca he dejado de pensar en ti. Me atormentaba todo este tiempo no saber qué te había pasado. Recuerdo el dolor que te causé… —Lucien respiró profundo y parpadeó alejando una desvergonzada lágrima. Pero sin hacer nada por esconderla. Tommy vio asombrado el recorrido de esa gota recorriendo el rostro de Lucien.
—No es para tanto, ya no sufro —dijo el muchacho frunciendo el ceño al ver por primera vez los sentimientos de Lucien—. Hey, me harás sentir culpable por hacerte llorar, ¿no debería ser al revés?
—¿No has pensado que yo también sentía algo por ti? ¿Crees que es fácil tener a un cachorrito hermoso alabando todo lo que haces, mirándote como si fuese su ídolo y luego… nada? —Tommy entendió la verdad de sus palabras, y frunció el ceño al darse cuenta que sólo se centró en sí mismo.
—Mmmm… no he pensado en cómo te sentías, sólo te odiaba por lastimarme y tirar mi amor a la basura —susurro el joven, contrariado.
—Tommy… —Lucien se acercó, quedando pecho contra pecho. Se miraron a los ojos, ninguno muy seguro de saber qué hacer a continuación, con miedo de romper el momento. Lucien levantó su mano y tocó suavemente el rostro del joven, delineó los labios antes de acercarse y besarlo suavemente, esperando una respuesta por parte del joven.
Tommy gimió maravillado de sentir tanto aún por este hombre, que se dejó llevar. Llevó sus brazos hasta el cuello de Lucien. Saboreando por primera vez al hombre que tanto amó y por el que aún sentía algo. El beso se fue poniendo cada vez más intenso, envolvente, caliente. El joven sentía las manos de Lucien recorrer su abdomen y apretar sus pezones. Soltó un grito excitado… y buscó aliviar su estado moliéndose contra la cadera de Lucien, éste al sentirlo sonrió. Dejó libre por unos segundos sus labios y puso su atención en soltar la cremallera y el botón de los jeans de Tommy. Abrió lentamente la cremallera, cuidando de no lastimar nada a su paso. Sacó la delgada erección del confinamiento del bóxer. Con su mano derecha envolvió suavemente su erección y lo torturó con placer.
Tommy gimió y se aferró al cuerpo de Lucien. Se dejó llevar por los sentidos, sintiendo todo su cuerpo electrizado. Miró como esa mano morena tocaba su cuerpo, como si fuese el suyo propio, con confianza. La imagen lo dejó al borde, sentía su orgasmo formarse a punto de llegar. Suspiró y pidió más con sus movimientos. Cuando sintió un dedo penetrar su agujero, no pudo retenerse y acabó con fuerza en la mano de Lucien. Sentía sus piernas como fideos, sin fuerza. Por lo que se aferró al cuerpo firme que aún lo sostenía.  Lucien besó la frente del muchacho y lo ayudó a tenderse sobre el frondoso pasto. Lo abrazó y permanecieron en silencio por largos minutos. Sólo escuchando sus agitadas respiraciones.
—¿Es correcto lo que estamos haciendo? —preguntó inquieto Tommy, no quería soñar y exponerse a otra desilusión, ahora como hombre no lo soportaría. El sentimiento que estuvo dormido volvió con fuerza. Escondió la mirada asustado de demostrar demasiado.
—Ya no hay nadie a quien podamos hacerle daño. Yo reprimí mi vida y en el proceso tú saliste lastimado, ya no habrá más de eso. Me he prometido vivir la vida plenamente.
—¿Y qué significa eso? —Quiso saber esperanzado. Tal vez su padre tenía razón al querer que volviese al pueblo.
—Me gustaría mucho tenerte en mi vida —respondió mirándolo a los ojos seriamente, pero sin esconder los sentimientos que estos reflejaban.
—¿Tú crees que es tan fácil? Yo pasé por mucho, Lucien… —se rebeló el joven al ver como todo se estaba dando tan fácilmente ahora, cuando en el pasado casi le costó la cordura.
—Lo sé, sólo te pido que no te cierres a mí. Me gustaría poder ganarme nuevamente tu respeto y tu amor.
—No ha habido nadie en mi vida —miró a Lucien a los ojos, diciéndole sin palabras lo importante que él aún era en su vida.
—Ohhh, bebé, siento tanto haberte dañado. Te juro que cuando te alejé estaba en mi peor momento, Eva estaba asistiendo a quimioterapia y mis ingresos se hacían polvo. Después el tratar de ayudarla. No fue fácil para mí, Tommy. Cada vez que te acercabas eras un recordatorio de lo que no podía tener. Eras tan demostrativo, tan inocente. No te dabas cuenta que cada vez que te acercabas te deseaba más. Y mi conciencia ganó la partida, no podía ser infiel, no cuando luchaba por su vida. Ella incluso se embarazó sabiendo que tenía un ochenta por ciento de probabilidades en contra, se aferró a ese veinte por ciento. Y puedo decir que esa fue la etapa más feliz de Eva. Sentir a Luc en su vientre. Eso me hizo sentirme en paz conmigo mismo. Ya que pude regalarle algo que anhelaba más que su vida. Ella sabía que a lo mejor no viviría, pero estaba tranquila porque yo me preocuparía y amaría a mi niño. Por lo que se fue feliz.
—El escucharte contarme de esos días me hacen darme cuenta de lo egoísta que fui, nunca se me ocurrió preguntarte nada, ni siquiera sabía que eras casado, sólo veía lo guapo que eras —suspiró, reteniendo un sollozo—. Viví en una burbuja y cuando se reventó, no fui capaz de manejarlo. Por eso me fui. Mi papá se asustó de lo que pudiese hacer y me llevó lejos. Me obligó a salir de esa depresión, me ayudó tanto… Pero él sabía que había algo que solucionar en mi vida. Él me pidió que volviera e hiciera las paces con el pasado. Era tan sabio, siempre velando por lo que era mejor para mí, incluso antes de morir. Tal vez a esto se refería él.
—Puede ser. Tu padre me conocía. Sabía de Eva —le informó con un susurro. —Nunca me dijo nada —dijo asombrado.
—¿Y hacerte más daño? ¿Cómo te sentirías si yo te hablase de ella, pero aún viviese?
—Mmmm… buen punto, no sería lo mismo. Se sentiría corrupto.
—Así me sentía cada vez que te acercabas a tentarme.
—Lucien… ¿qué sientes ahora por mí? —Quiso saber desesperadamente el joven.
—Creo que podrías ser alguien importante a quien amar. Tú eres el único que tiene la decisión en sus manos —Lucien se inclinó sobre el joven y buscó sus labios, besándolos suavemente.
—Me gustaría mucho, pero me da tanto miedo —dijo inquieto el joven revelando sus temores.
—¿Qué puede salir mal? Sólo seremos nosotros conociéndonos, amándonos —se detuvo un momento y dijo algo inquieto—. Claro que hay un factor importante. ¿Te gustan los niños?
—Si lo dices por Luc, tu terremoto es un amor. Ya nos hicimos amigos en la placita. Creo que te sacará canas.
—Me alegro, porque mi hijo es mi vida. Y en cuanto a las canas ni que lo digas, no quiero estar viejo y que te roben de mi lado.
—No eres viejo, lo sabes… y eres sexi —Tommy se sentía tan liviano, como si hubiesen sacado un enorme peso de sus hombros. Por lo que decidió vivir el presente y tratar de dejar el pasado atrás.
—Gracias, es agradable escuchar eso de un chico caliente —Agradeció Lucien dándole un suave beso en los labios del muchacho.
—¿Crees que soy caliente? —preguntó asombrado.
—Siempre lo has sido, cariño, ¿por qué crees que me traías de cabeza?
—Creo que me arriesgaré…
—¡Espera! —lo detuvo inquieto Lucien.
—¿Por qué?
—Porque antes hay algo que quiero preguntarte. Y darte la opción de elegir —dijo seriamente.
—¿Qué?
—Espera, mira que soy chapado a la antigua. Ahora bien… —tomó las manos de Tommy entre las de él y lo miro seriamente a los ojos—. ¿Quieres ser mi novio?
—Ohhh… Lucien… yo… me encantará serlo. Nunca pensé que te escucharía decirlo —dijo el joven emocionado y con lágrimas en los ojos.
—¿Es eso un sí?
—Sííí… —el joven se enderezó y se tiró sobre Lucien, abrazándolo—. Bésame.
—Eso será un placer —sonrió, envolviendo sus brazos alrededor de Tommy.
Lucien atrajo el cuerpo del joven firmemente contra él y lo besó. Demostrando en ese beso el deseo, cariño y por qué no decirlo, algo de amor… ese amor guardado, silencioso. Que en su momento tanto los hizo sufrir, pero que hoy libremente se empezaban a entregar. Tenían la oportunidad de crear nuevos recuerdos y aumentar ese amor que años atrás sintieron. Ahora los dos como iguales, como adultos que se quieren.
—Dios, te deseo… hazme el amor —pidió Tommy deseoso.
—Lo haremos, cariño, pero no acá. Ten paciencia, ya llegaremos a mi casa. Y podré tenerte todo para mí.
—¿Por qué no? —El joven miro alrededor de ellos—. No hay nadie por estos lados.
—En otra ocasión, quiero que nuestra primera vez sea especial. No un arrebato hormonal.
—Ohh, pero me gustan esos arrebatos —se quejó el joven frunciendo el ceño.
—A mí también, bebé. Sólo me refería a la primera vez que hagamos el amor. Ya después si quieres podemos bautizar cada centímetro de este terreno.
—Uyyy, qué imágenes cargas en mi cerebro ¿Cómo quieres que aguante hasta tu casa? Vamos, no seas malito. Dame ese trozo hermoso que escondes tan celosamente —dijo Tommy agarrando firmemente la bragueta de su novio.
—Eres un malcriado, tendrás que ver como hablas delante de Luc —se rió divertido Lucien.
—Mmmm, pero puedo hablar muy sucio sólo para su padre… ¿eso está bien? —preguntó el diablillo, con un acento recargado y sexi.
—¿Qué tan sucio? —quiso saber Lucien, cada vez más acalorado e incómodo. El confinamiento de sus pantalones se estaba haciendo más y más pequeño, haciéndole sentir muy dolorida su dura erección.
Tommy se acercó al oído de Lucien y susurró suavemente:
—Como decirte cuanto deseo tu enorme polla dándome duro. Que me gustaría montarte y sentirte durante días —Lucien gimió ante las palabras de su ardiente novio.
—Mejor nos vamos, no creo aguantar más no tomarte —Lucien se levantó rápidamente y casi corrió hasta el vehículo, se detuvo junto a la puerta del pasajero y se volvió a ver qué Tommy aún estaba sentado mirándolo divertido—. Vamos, malcriado, obtendrás lo que quieres, así que apúrate.
—Ya voy, hombre —dijo soltando una carcajada. Al ver el apuro de su novio.
Antes de seguirlo, Tommy miró hacia el riachuelo, luego el cielo. Sonriendo. Sintiéndose feliz, como nunca antes. Se alegraba de haber hecho lo que su padre le pidió. Ahora estaba seguro que su papá sabía todo lo que pasó, y por eso le pidió que volviese a recuperar su vida. Suspiró y miró hacia el cielo.
—Gracias, papá, donde quiera que estés. Te amo —dijo sintiéndose contento. Se dio la vuelta y fue hasta donde lo esperaba Lucien. Subió suavemente al auto y una vez que estuvo sentado al lado de él, lo miro y sonrió. Dándole a saber que se sentía feliz de tenerlo ahora en su vida.
—Vamos, yo te guío hasta mi casa.
—Vamos… —sonrió alargando la mano y dando un pequeño apretón en el muslo de Lucien—. Esperé tanto por esto, Lucien. Es como un sueño.
—Pues no lo es, ya era tiempo de que la vida nos diese un respiro. Ahora vamos, quiero presentarte a mi hijo como corresponde.
—Él es un pequeño diablillo muy inteligente. Te sacará canas. Me encantará formar parte de su vida si tú me lo permites.
—Él ya te considera su héroe —dijo Lucien con cariño al referirse a su hijo.
—Guíame.
Tommy puso en movimiento el vehículo y los sacó del lindo paisaje, se dirigió hasta donde le iba indicando Lucien. Se daba cuenta como Lucien lo recorría con su mirada, no dijo nada pero le agradó que a este hombre le gustase. Y si el frente de su pantalón era un indicativo de cuanto le gustaba, eso significaba que era mucho. No dijo nada, sólo disfrutó del momento. Al sentir la mirada persistente sobre él, miró hacia Lucien directamente. Al verse sorprendido se sonrojó violentamente, por lo que Tommy sonrió y le guiñó un ojo. No podía creer que su novio aún siendo mayor que él fuese tímido. Había más en el hombre de lo que había visto de joven. Definitivamente en ese tiempo su realidad de las cosas no se ajustaba a la realidad.
Miró hacia el exterior, donde le indicaba Lucien. Le gustó el entorno donde vivía su novio, era un tipo villa residencial, muy bien cuidada. Las casas eran grandes, hermosas y daban la sensación de hogar. Se detuvieron frente a una casa con jardín, rodeada de pasto muy bien cuidado. La vivienda tenía un porche en la entrada, donde había un sillón estilo columpio. Le encantó, se imaginó sentado con los largos brazos de Lucien abrazándolo, viendo cómo se escondía el sol. Disfrutando esos momentos de ocio que compartirían juntos.
Le daba un poco de temor ilusionarse, pero después de tanto drama creía que se merecía un respiro. Detuvo el vehículo y sonrió al ver que la puerta de entrada se abría y aparecía la mujer del parque, tratando de retener a un inquieto Luc. El niño a pesar de ser pequeñito tiraba de la mujer, Tommy sonrió y miró a Lucien.
—Creó que tu hijo en un año más será capaz de arrasar con todo. ¿Tiene siempre tanta energía?
—Sí, él la tiene de sobra, pero doy gracias todos los días por tenerlo. Ser padre es algo indescriptible.
—Ya lo creo, lo tuve en mis brazos sólo unos minutos y tu diablillo me conquistó.
—Parece que los hombres Mathew tenemos algo que te atrae —respondió divertido el padre del niño.
—Pues tal vez así sea. Vamos, está impaciente.
—Sí, vamos o botará a Mery.
Ambos salieron del auto, sin dejar de observar al niño. Su niñera lo soltó y él corrió a los brazos de Tommy, asombrándolo. Nunca pensó que lo elegiría por sobre su padre.
—Acostúmbrate, eres su nuevo héroe —sonrió Lucien.
—¿No te molesta? —Preguntó a su novio mirándolo a los ojos, buscando algún tipo de desaprobación. Al quedar satisfecho subió a Luc a sus brazos. El bebé se abrazó a su cuello. El niño susurró dejándose abrazar, al no entenderlo miro confundido a Lucien—. ¿Qué dijo?
—Él quiere que le des el biberón. ¿No hay un beso para papi? —preguntó al niño.
—Papi mí no…
—¿Qué significa eso? —Tommy frunció el ceño al no entender.
—Eso significa que él está volcado cien por ciento en ti. Al parecer tendré que pelear por mi hijo —respondió Lucien haciendo cosquillas en la pancita del bebé—. ¿Quién es mi bebé?
—¡Papi yo! No quilla… —decía entre risas el niño.
Tommy estaba maravillado de la relación que tenía Lucien con su hijo, le recordaba a la que él tenía con su padre. Después de unos segundos jugando Lucien dejó de hacer cosquillas al niño y se acercó a él, abrazándolo, rodeando su espalda.
—No, papi, mío —el niño regañó a Lucien por abrazar a su novio.
—Oye, muchachito, de eso nada. Tommy es de papá.
—Pero que es esto, ambos basta. Hay amor para los dos —dijo regañando a padre e hijo. Su novio sonrió y se acercó a besar suavemente sus labios.
—Vamos dentro, a este muchachito le toca su siesta, así lograremos algo de paz.
Ambos fueron hasta el interior de la casa donde los esperaba Mery lista para irse.
—Muchas gracias, Mery, mañana tómate el día libre, yo estaré en casa.
—Está bien, Lucien, gracias.
Lucien acompañó a la mujer hasta la salida y volvió al salón, donde se encontró con una enternecedora escena. Tommy se había sentado, dejando al niño sobre su pecho y el bebé se durmió tranquilamente dejándose arrullar por las caricias que le hacía su novio. Fue rápidamente por el biberón de Luc. Cuando volvió tomó cuidadosamente al niño de los brazos de su novio y lo llevó hasta su habitación. Colocándolo sobre su cunita, le quitó la ropita y sólo lo dejó en camiseta y su pañal, lo cubrió con el cobertor. Tomó el biberón y lo acercó a la boquita del niño, que aún dormido, la abría y se alimentaba mamando la tetina de la botella.
Sintió llegar junto a él a Tommy, que silenciosamente se quedó junto a él contemplando al bebé dormido. Tommy lo abrazó en silencio. Se quedaron observando hasta que el niño se quitó él mismo el biberón y lo lanzó lejos. Tommy al ver esto casi suelta una carcajada por lo que se cubrió la boca y rió. Miró a Lucien divertido. Pero rápidamente perdió la sonrisa al ver el crudo deseo en la mirada de su novio, éste se acercó y lo besó.
—Ven, veamos una película en mi habitación. Tengo tres estrenos. Me los llevó uno de mis alumnos. A los chicos les gusta darse un tiempo después de clases para hablar de películas, música y lo que los esté afectando.
—Mery me dijo que ahora estabas dando clases en la universidad. Al parecer ya sé porque te gusta más dar clases a universitarios. Con los chicos adolescentes sólo pasabas malos ratos. Lo recuerdo bien, en más de una ocasión quise golpear a los tontos que te fastidiaban. Y tú eres de los profesores que se allega a sus estudiantes, ahora dime, ¿qué películas te trajeron? ¿Son de acción o comedia?
—Es Rápido y furioso seis, trabaja la Roca. Y ese otro actor… ¿cómo es que se llama? —Se quedó tratando de recordar el nombre—. Creo que se llama Vin Diesel. Ha salido en varias películas, me gustará verlos trabajar juntos.
—Sí, él trabaja genial, ambos son tan sexis —dijo entusiasmado.
—Sí, ambos son puro músculo. Creo que alguien está teniendo serios problemas —soltó una carcajada al ver que Tommy se reajustaba el pantalón.
—Yo opino que deberíamos empezar por esa, me han comentado que es muy buena —tomó a Lucien de la mano y tiró de él hacia la habitación que pensó era la de él. Una vez en ésta vio a su alrededor analizando el espacio de su novio, era muy masculino. Grandes ventanales cubiertos de una pesada cortina azul marina, paredes pintadas con un gris muy suave, y el cobertor de la cama era azul y gris perla—. Es linda tu habitación —subió a la cama, se quitó los zapatos y se recostó cubriéndose con el cobertor, y esperó que su novio pusiese la película.
—Sabes, este chico que me trae las películas tiene muchas, incluso dramas gay —le comentó Lucien mientras ponía la película en el reproductor.
—Uuuyy, esas no me gustan, casi siempre terminan con los protagonistas solos, quiero que queden juntos y felices. ¿Te has dado cuenta que casi todas las películas que han hecho del tema gay son así? Ya casi no se encuentran películas románticas.
—Sí, pero tienes buenas series sin embargo. ¿Has visto alguna?
—No, ¿cuáles?—preguntó interesado.
—A ver, esta: Queer As Folk es estadounidense, Verbotene Liebe que es alemana. Creo que esas dos son las mejores que han hecho. Si quieres verlas se pueden ver por YouTube.
—¿Tú las viste?
—Sí, hace años —Lucien terminó de colocar la película y se fue a recostar junto a Tommy, se detuvo al ver que este le estaba haciendo un lindo pucherito con sus labios—. ¿Qué sucede a mi amorcito?
—¿Podemos ver la película sin ropa? Desnúdate…prometo que no te tentaré a nada, sólo quiero que estemos así, desnudos y abrazados.
—Me lo haces difícil, Tommy ¿Sabes cuánto te deseo? Verte desnudo me pondrá al borde.
—Por favor… quiero sentirte piel con piel…
—Está bien, pero me dejare los bóxers.
—Sí —gritó feliz Tommy. Ansioso, viendo desnudarse a su novio. Lucien era tan guapo y sexi, su piel toda dorada… y esos músculos… piernas largas y torneadas y ese culo firme… sólo de mirarlo Tommy sería capaz de correrse. Reconocía no tener fuerza de voluntad.
—Hey ¿Qué esperas? Desnúdate también.
—Ohh lo haré, sólo estaba disfrutando de este sexi espectáculo.
—¿Te gusta lo que ves?
—Diablos, hombre, eres tan sexi. Ya de adolescente me tenías babeando.
—Ni me lo recuerdes, me dejabas en varios aprietos, con tus intensas miradas —se quedó quieto, desnudo, sólo con sus bóxers. Con las manos en las caderas. Viendo como Tommy se desnudaba. Era hermoso, delgado y bien definido. Gimió al ver que este no se dejó los bóxers, los bajó junto con sus jeans. Dejando a la vista para su deleite una larga y delgada belleza. Tommy echó hacia atrás el cobertor, para acostarse bajo éste.
Lucien siguió su ejemplo y se acostó en la cama, acomodando las almohadas, atrajo al muchacho a sus brazos y dejó que se apoyara sobre su pecho. Cuando estuvieron cómodos, Lucien tomó el control universal de la televisión y puso la película. Cuando estaban a la mitad de esta, Tommy jugueteó con el pezón de Lucien, chupándolo, y delineándolo con su lengua.
Lucien estaba teniendo serios problemas para retener su deseo, pero no quería apresurar las cosas. El ver a su novio con su hijo lo llevó a pensar en una relación sólida y estable. Pero no podía pensar, Tommy se encontraba pegado a él desde su pecho hasta las piernas, lo que lo mantenía con una perpetua erección.
—No te muevas tanto, Tom —amonestó cariñosamente al joven.
—¿Por qué?... —el joven lo miró confundido por un momento, hasta que vio la tienda de campaña formada frente a Lucien. Llevó la mano bajo el cobertor y apretó suavemente el miembro excitado—. ¿Por qué esperar a que la película termine? Te deseo… podemos tocarnos, chuparnos, lamernos…
—Tommy… —gimió angustiado y excitado al sentir como la mano del joven masajeaba su pene.
—Déjame complacerte. Quiero poder dejarte satisfecho.
—Adelante… es todo tuyo —Lucien tomó el cobertor y los descubrió, se quitó rápidamente los bóxers y se acomodó en la cama, abrió las piernas para darle libre acceso al muchacho—. Ahhh… te deseo tanto… —gimió dejándose llevar por el placer que le producían las manos de su novio.
Tommy se sentó en la cama. Se quedó en silencio viendo el hermoso pene de su novio, estaba grueso, duro e inmenso. Envolvió con reverencia el miembro, recorriendo las venas que se marcaba, con su pulgar tocó el glande y esparció el líquido que escapaba del pequeño orificio. Se sintió contento al sentir cómo su novio gemía por sólo el toque de su mano. El movimiento no era tan fluido, ya que su mano temblaba, se sentía nervioso y esto se lo impedía, pero hizo su mejor esfuerzo.
Sea como sea ésta era su primera vez. Se inclinó y llevó el miembro a su boca, con sus labios lo rodeó. Gimió al sentir el sabor salado y amargo del líquido pre seminal de Lucien. Con su lengua jugueteó alrededor de la punta en forma de hongo y se ayudó rodeando la erección con su mano e iniciando un movimiento arriba y abajo. Lucien se movía embistiendo su boca y gemía alterado, lo sintió tomarlo del cabello y sujetarlo mientras se movía dentro de su boca, al principio le costó mucho, el miembro de su amante lo ahogaba, pero fue buscando su propia comodidad. Sin dejar de complacer a su novio.
—Me corro, tesoro… —gimió roncamente, Lucien. Sentía como esa pequeña boca lo llevaba al borde, dejándolo hecho un manojo de sensaciones. Sintió como se inició su orgasmo, como se apretaron sus testículos antes de soltar su carga. Embistió con cuidado la hermosa boca de Tommy, sin dejar de mirar cómo lo albergaba en su pequeña caverna, soltó un gruñido cuando se corrió, llenando la boca de su chico, éste tragó y lamió hasta la última gota. La visión de esa sonrosada lengua lamiéndolo como un helado lo maravillaba—. Tom…
Tommy lo miró y dejó su miembro para enderezarse y besarlo. Lucien sintió su propio sabor en ese beso. Rodeó con sus brazos a Tommy y lo subió sobre su cuerpo, abrazándolo. Dejándose rodear por el calor de su cuerpo.
—Gracias, amor… eso fue fantástico. Me tenías tan caliente.
—Me gustó darte placer, me hace sentir eufórico, feliz. El saber que soy yo el que te lo da.
—De eso se trata una relación, Tommy, de compartir y dar mutuamente. De preocuparse por el otro. ¿Y qué hay de ti, cariño? Déjame hacerte correr.
—Yo ya lo hice —sonrió divertido y le enseñó su vientre bañado de hebras de semen—. No lo pude evitar, me excita tocarte, probarte… no pude mantenerlo —Se quedó unos segundos en silencio antes de continuar más seriamente—. Quiero esto, lo que tengamos juntos.
—Esta vez nadie me separará de ti.
—No digo que no me da miedo. La primera vez fue muy duro enamorarme de ti —le confesó algo inquieto.
—Lo sé, ambos tuvimos que pasar por un difícil momento. Doy gracias que tenías a tu padre para centrarte. Eras tan niño aún, hubiese estado mal que me acercara a ti en ese momento. Te faltaba mucho por crecer.
—Mmmm… este joven en crecimiento está agotado, creo que la peli y esta fantástica corrida me dejaron extenuado… ¿tomamos una siestecita? —dijo bostezando Tommy algo adormilado. Se acurrucó contra el cuerpo de su amante. Apoyó la cabeza en su pecho y rodeó el abdomen de su amante con su brazo.
Lucien sonrió y lo abrazó, sin preocuparse de que Tommy estuviese aún sin limpiar, ya lo harían luego.
—Nos vendrá de maravilla… aprovechemos que Luc está dormido —dijo divertido—. No te acomodes mucho, mira que lo más seguro es que despiertes de un salto cuando mi hijo exija atención.
—Mmmm para eso tiene un sexi papi que lo atenderá.
—Ahh, pero recuerda que el querrá a su héroe.
—Eres un diablo, ya sé a quién salió tu hijo. Ambos son hermosos, pero mimados.
—Mmmm… piensa en eso cuando me tengas todo para ti.
—Shhh… basta…me quitaras el sueño y hoy conduje demasiado.
—Duerme, cariño, ya tendremos tiempo… y ahí no me dirás que tienes sueño. —Eso es seguro, ahí te estaré pidiendo que me folles —Lucien soltó una carcajada complacido al ver que su amante estaba empalmado sólo con su conversación.
—Al parecer alguien está teniendo problemas —dijo indicando con su dedo índice hacia la erección de Tommy.
—No le hagas caso, es más grande mi sueño… —Tommy se aferró nuevamente al cuerpo de Lucien y se relajó, en pocos minutos estaba dormido.
Lucien abrazó al muchacho y suspiró, sintiéndose feliz por primera vez en años.


FIN

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17 comentarios:

  1. Solanger, me gusto mucho. Y me hizo llorar un poquito.
    Esta genial.
    Lucien fue un poco duro, en la forma de apartarle de su lado.
    Y me encanto en la forma de padre e hijo de quererlo para ellos ijijij.
    Gracias por compartir, besossssssss.

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  2. Me ha gustado mucho!! Te agradezco la oportunidad de haber podido leerlo y de compartirlo con todos nosotros, me gustaría que si es posible lo pasaras a PDF, pero en fin... lo que tu quieras. Muchas felicidades por el relato y un abrazo

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  3. Hola Solange. Me ha encantado mucho la historia, aunque al principio se le estruja a una el corazoncito en la escena en la que Lucien trata Tan duro a Tommy. Y como el niño se engancha de Tommy tan sólo conocerlo.
    Muchas gracias por compartir, de verdad ha estado genial.
    Besosss

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    1. Me alegro que te gustara Ross, hice la historia para todos los que leen mis historias, un abrazo.

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  4. Hola Solange, muy buena la historia, me ha gustado mucho, muchas gracias por compartirla, que tengas una excelente semana, un abrazo.

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  5. Gracias por tan linda historia, cortita pero bonita, me encantan sobretodo cuando estan involucrados pequeñines, saludos :>

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  6. Que chulo relato, muchas gracias por escribirlo besos!!!! esperando mas XD

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  7. Gracias por compartir esta corta historia interesante me ha resultado el relato de Lucien y Tommy ok kisses

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  8. Hola, gracias por compartir tan bonita historia, al principio dan ganas de darle unas buenas cachetadas a Lucien, pero luego se entiende por que actuó de esa manera. Saludos

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  9. Hermoso el relato, me dejo con ansias de saber un poquito mas de los chicos, pero así es con lo bueno, queremos mas, buen trabajo chica

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  10. ¡Hola! Soy nueva en tu blog... Pasaba para decirte que me gustó mucho esta historia... :) ¿no tiene continuación? Me quedé con ganas de más de esta linda pareja... xD ¿Por qué yo nunca tuve un profe de mates sexy? Jajajaja xD Muchas felicitaciones por esta historia, sigue así :)

    ¡Saludos desde Venezuela!

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  11. Hola Solange, quería decirte lo mucho que me gusta como escribes. He leído todos tus libros y recientemente descubrí tu blogs, me lleve una grata sorpresa al ver que regalas historias en el. Gracias. Esperó por tu próximo libro. Un abrazo.

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  12. Hola, me encantó la historia, muchas gracias por compartirlo con nosotros, disfruté tanto el relato que no quería que terminara, eres una de mis autoras favoritas.

    Un abrazo

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  13. Hola Solange!!! No dejas de sorprenderme con tus historias y puedo asegurarte que me encantas como describes la calidez entre los amantes.
    Siempre es un placer leer lo que haces.. Saludos.

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  14. me encanto muy buena la trama me gustaria si pudieras seguir con ella se ve interesante gracias por todo

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  15. que hermosa novela muchas grazias por compartirla

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